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Sembrando

La pornografía: un “negocio” entre la legalidad y la ilegalidad

Somos un país en el que este tipo de temas no se discute, se habla de la posibilidad de que las personas puedan vivir su sexualidad en el marco de lo que la Constitución política permite, pero cada cual lo entiende a su manera y acomodo. Mientras unas personas sacan partido de este lucrativo negocio desconociendo sus propios deberes y los derechos de quienes participan, otros se rasgan las vestiduras por lo inmoral del tema, unos terceros opinan que Colombia debe tocar la cuestión de la legalidad de las páginas webcam(1) que para unos cuantos no son completamente ilegales o son legales pero les falta regulación del Estado.

El código penal y las leyes son severas con la pornografía infantil, pero la realidad es que el Estado no presta atención sobre lo que realmente está pasando en los estudios(2), éstos se encuentran en el “limbo” pues no han sido legalizados, pero tampoco declarados ilegales. De hecho la “actividad” de las empresas que producen pornografía en el país no está contemplada en el código de Clasificación industrial internacional uniforme de todas las actividades económicas –CIIU, adaptado para Colombia.

Falta definir cuándo hay o no delito y empezar a visibilizar una problemática social; cuando esto suceda, se puede denunciar y por supuesto, se entraría en procesos de formación para entender las dinámicas que se están presentando. De hecho el simple aviso de “el siguiente programa es apto para… No contiene escenas de sexo ni de violencia. Los menores deben estar acompañados de padres o adultos responsables” demandan un mayor desarrollo legislativo del tema.

Al hablar de regulación se piensa que esos lugares no se conviertan en riesgo de una cantidad de delitos, especialmente el tráfico de mujeres con fin de esclavitud y explotación sexual, abusos, extorsiones, daño físico, moral y psicológico, explotación de menores y dar garantías porque negocios tolerados o semi-legalizados, con la naturaleza clandestina de que gozan en su mayor parte, hacen que la criminalidad tenga un escenario fecundo para éstos y otros delitos.

Se podría entender que la regulación para la industria pornográfica no sea específica porque no es una actividad ordinaria, sobre todo si se tienen en cuenta los riesgos que contiene y lo susceptible que puede llegar a ser su contenido para los menores de edad; pero la falta de regulación jurídica y económica abre una vía para malas prácticas que hasta el mismo gobierno ha aprovechado: a cualquier persona le puede parecer inaudito que ante el silencio cómplice frente a una “actividad” donde es difícil opinar por el hilo fino entre lo legal y lo ilegal; aplique un gravamen que permite recaudar dinero de las modelos webcam(3) para el Estado y a la vez que se convierte en cómplice de este tipo de pornografía, se afirme que el impuesto es una forma de regular el negocio y es una actividad moralmente nociva que se debe regular para que disminuya(4).

La regulación pasa por empezar a visualizar este tipo de establecimientos, no es lo mismo un almacén que ofrece juguetes sexuales, imágenes sexualmente explícitas, películas o videos pornográficos a las paginas webcam que ofrecen exhibiciones en vivo. Los requisitos para estos negocios de entretenimiento para adultos son diferentes así nos encontremos con el derecho a la libertad de expresión(5), La falta de leyes vulnera no solo las barreras morales sino las normas de protección de los menores, avala el funcionamiento de sitios web con contenidos pornográficos, sin importar qué tan obsceno sea el material ofrecido al público, lo obsceno y pornográfico hay que evaluarlo y regularlo lo mismo que las garantías a las mujeres; la ilegalidad de estos espacios consiste en que este tipo de escenario se encuentra en total desprotección de parte del Estado que debería ser un garante de los derechos del ser humano; es una pena que Colombia siga siendo uno de los paraísos sexuales del Continente.

  1. Es la plataforma tecnológica que permite que modelos y demandantes se conecten para que chateen entre sí, acompañados de video (similar a una video-llamada).
  2. Son aquellos que ofrecen las herramientas tecnológicas para que las conexiones sean híper-rápidas en Internet, con computadoras y cámaras de alta tecnología para que el streaming (video y audio) sean de calidad full HD. Generalmente están adecuados con habitaciones bien decoradas e iluminadas, con conexiones a fibra óptica de altísima descarga para soportar las transmisiones en HD.
  3. Son las mujeres que se conectan a través de la computadora y cámara, a través de la plataforma tecnológica (página webcam) para entretener sexualmente sola o acompañadas a través de computadora y cámara.
  4. Cf. Unidad investigativa de El Tiempo. ¿Cuánta plata mueve industria erótica de las ‘webcam’ que pagará IVA?, 23 de diciembre de 2018.
  5. Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura. Constitución política de Colombia, 20.